IDEAS Y TIPOS PARA REGALOS NAVIDEÑOS A PRUEBA DE ESTRÉS

Sin ánimo de meterle prisa a nadie os recuerdo que estamos a dos meses de Navidad. Parece muchísimo tiempo. Pero la verdad es cuando menos lo esperemos estaremos sentados en la mesa familiar agradeciendo haber dejado atrás la época de carreras, ajetreos y guirnaldas, en vez de haber disfrutado una época que podría haber sido maravillosa.


Soy la primera que critica las tiendas que desde octubre nos atiborran de anuncios y decoración, así que no me malinterpretéis que sin ánimo de promover más el consumismo os quiero contar cuales son mis trucos para que no me pille el toro y vivir una Navidad menos estresante.


La propuesta es muy simple. Creo que gran parte de la carga navideña se debe a los regalos y todo lo que ellos conllevan, dígase las colas, los atascos, los tumultos de gente, y un largo etc. Por ello, si llegamos al 1 de diciembre con todos y —digo todos— los regalos adquiridos, viviremos un adviento mucho más tranquilo.


Para quienes me conocen, saben que uno de mis lemas es la responsabilidad con el planeta. Así que además estoy considerando regalos más verdes y sostenibles.


Bueno sin liarme más os dejo algunas pautas e ideas para regalar que espero os sirvan si os animáis a participar de este reto de una Navidad sin estrés jeje.


1. MENOS ES MÁS



¡Menos consumismo señores! Que además del medio ambiente lo agradecerán nuestros bolsillos, nuestros armarios y no está de más hablar de la salud mental que fomenta.

Hubo una época en donde en mi familia hacíamos un regalo por persona y muchas veces se trataba de un detalle simbólico (por no decir económico), ya que quizás, no habría habido presupuesto que hubiese aguantado. Pero entre regalo simbólico y detalle, igual se iba un dineral y evidentemente era muchísimo trabajo. Hace unos años comenzamos la dinámica del amigo invisible entre los adultos. De esta manera rompimos con los 20 regalitos descartables y pasamos a recibir un buen regalo de calidad, haciendo el proceso mucho más sostenible y amable.

¿Para los niños? Pues igual. Pasamos de 100 juguetes insignificantes a comprar entre todos un lindo Lego, una buena bicicleta o la consola que tanta ilusión le hacía al sobrino.

2. HAZ UNA LISTA




Haz una lista de todos aquellos a quienes quieras regalar estas navidades. Familiares, amigos, profesores de nuestros hijos o quizá alguna persona a la que le estés agradecida.

Aunque parezca contradictorio con el punto anterior, yo creo que en esta época también se trata de dar con ilusión, de compartir y de ser generoso (ojo que esto no significa despilfarrar a lo loco. Que uno puede ser generoso de muchas maneras). Así que si hay alguien al que le quieras demostrar tu aprecio mételo en la lista.

Pon al lado lo que crees que le gustaría recibir esas personas. De más está decir que debemos pensar a quién regalamos. Que a veces, sin mala intención terminamos adquiriendo cosas que nos gustan más a nosotros que a ellos.

Lleva la lista contigo siempre. Si camino al trabajo encuentras el pañuelo que justo buscabas para la tía Paquita, enhorabuena, ya puedes tacharlo de la lista. Pero sino lo mejor es tomarte uno, dos o varios días e ir de compras, con calma, sin prisas.

3. SOLO SI ESTÁS SEGURO


Esta es la gran ventaja de hacerlo con tiempo. Se nos da la posibilidad de comparar precios, pensar si el regalo que hemos encontrado es el adecuado, si es práctico o necesario o incluso de llamar a la prima Marta para preguntarle la talla de su niño. Así hacemos mejores compras y evitamos las ofertas anzuelo, tan comunes en esta época.

4. COMPRA LOCAL Y ENTIDADES SIN FINES DE LUCRO



Este año ha sido un año de locos. Qué te voy a contar que no sepas ya. La pequeña empresa es de la que más ha sufrido durante la pandemia y creo que es un buen gesto ayudarla a recuperarse. Artesanos, gente creativa que trata de sacar sus proyectos adelante, cuya repercusión en la economía local afecta a todos.


Así mismo pensad en todas aquellas entidades sin fines de lucro que en esta época sacan crismas y adornos en beneficio de población menos privilegiada. Personalmente, cuando mis niños mayores pasaron de hacer ellos los crismas, me dirigí directamente a comprarlas a una organización. Nunca son tan impactantes como los de tienda. Pero saber que con muy poquito se está ayudando, no tiene precio.


5. PLATAFORMAS Y MERCADILLOS



Que mejor forma de hacer un regalo sostenible que cuando lo compramos de segunda mano y le damos una nueva oportunidad a las cosas. Evidentemente estamos hablando de algunos objetos puntuales. Yo, para regalar, no compraría ropa o juguetes. Sin embargo un libro importante, un disco de vinilo icónico o quizás un póster antiguo podrían ser verdaderos tesoros.

6. TICKET REGALO


Esta es una costumbre que tiene relativamente poco tiempo y de hecho no se usa en todas partes, pero me parece de lo más sostenible que hay. Porque por más buen gusto que tengamos o conozcamos a la persona que regalamos de cabo a rabo, no tenemos una bola mágica y a veces no acertamos.

El cambiar un regalo no quita el cariño con el que se ha hecho. Si yo cambio cosas que compré para mí sabiendo mis gustos y mi talla, qué mayor razón cuando regalamos a un tercero.

7. EXPERIENCIAS


Hemos estado encerrados mucho tiempo, de hecho, aun no podemos saber lo que nos depara el mes que viene. Nos hemos perdido de fiestas, cenas, conciertos y eventos. ¿Qué pasa si este año regalamos una experiencia? No necesariamente será canjeable en navidades, pero sí cuando volvamos a la normalidad.


¿Hace cuánto que no ves a tu hermano porque se cerraron los vuelos y él vive al otro lado del charco? Por qué no regalarle entonces una actividad que no sólo disfrute, sino que además puedas tú hacerla con él y así recuperar el tiempo perdido.


Muchas compañías, debido a la crisis económica, están sacando ofertas irrepetibles, así que si eres busquilla ponte a ello que, con poco presupuesto, puedes sorprender a tu familia con un viaje, la renovación del salón de casa, un concierto, un día de esquí, entradas para el zoo o quizás una sesión de spa.


Y por qué no considerar también algo más intelectual, un curso de perfeccionamiento, un taller de iniciación o una suscripción a una revista para algunos pueden ser grandes alternativas.


8. SE CREATIVO


¿Y si lo hacemos nosotros mismos? Ya que jugamos con el tiempo a nuestro favor porque no considerar en hacer nosotros —quizás no todos— pero algún regalo para esa persona especial.


Si tienes niños en casa la alegría de que ellos participen hace que la preparación para la Navidad sea aún más especial. Desde elaborar los crismas con sus dibujos o distintas técnicas hasta hacer un regalo para sus abuelos. Te aseguro que quien lo reciba se dará cuenta con el amor e ilusión han sido hechos.


Y así no tengas niños o quieras una tarde sólo para ti. Te animo a que encuentres alguna manualidad que te apetezca, pongas música, te sirvas un café y des rienda suelta a tu imaginación. La verdad es que con la cantidad de ideas que se pueden encontrar hoy en día en Internet no se necesita ser manitas y tú en cambio agradecerás ese tiempo para ti.


¿Queréis algunas ideas de regalos hechos a mano? Os prometo ir poniendo en mi cuenta de Instagram @showingiteriorismo.



Sé que además de las compras hay muchos otros flancos de estrés en esta época. Pero este año ha sido un año especial, a pesar de las dificultades que trajo, nos ha enseñado a valorar muchas cosas y a recordar qué es lo realmente esencial. No olvidemos esto y recuperemos el sentido de la Navidad haciendo de ella una bonita fiesta. Espero haberos podido ayudar. Ya me decís que os ha parecido en los comentarios.

12 vistas