DECORAR CON MACRAMÉ ESTÁ DE MODA

Actualizado: jul 31


Cuando pienso en macramé recuerdo a mi hermano y a mí de niños tejiendo, a base de nudos, pulseritas de colores que luego regalábamos a nuestros abuelos, padres o entre nosotros mismos. Hace mucho que no escuchaba hablar de esta técnica que acompañó mi infancia. Pero ha vuelto con mucha fuerza y últimamente me encuentro preciosas piezas tejidas con esta técnica en cada rincón.


Tapetes de pared, colgantes para plantas, cojines y alfombras. Posavasos, mantas, individuales y botellas. Portavelas, marcadores de libros, bolsos y collares. Esta técnica abre un mar de posibilidades en donde sólo la creatividad es capaz de poner el límite.



La palabra macramé tiene su origen en la palabra persa mikrama que significa nudo y de allí proviene esta técnica ancestral. Los pueblos persas y asirios la utilizaban hábilmente con un fin decorativo, luego fue pasando por la cultura árabe, la europea y posteriormente llevado a América. El macramé se basa en el uso de tres nudos, sin embargo, a partir de esos nudos se pueden lograr más de 50 combinaciones.


Como otros productos artesanales deberían de considerarse verdaderos tesoros, ya que en el mundo automatizado en el que vivimos, en donde todo está hecho en serie, estas piezas son realizadas a mano. Convirtiéndose así en obras únicas con una personalidad e identidad propias. Por ello, cuando integramos un trabajo de macramé en casa, puede aportar un gran significado simbólico.



Los materiales utilizados suelen ser naturales: algodón, lana o yute entre muchos otros. Y aunque a veces se incluya algún material sintético, me alegra saber que cuando compro uno de estos elementos, estoy cuidando nuestro planeta que últimamente anda de capa caída.


A nivel de decoración, esta técnica muchas veces se asocia a la corriente boho chic, de hecho, encaja muy bien en ella. Sin embargo, yo personalmente creo que puede formar parte de muchos estilos.


Para la corriente nórdica en donde se valora tanto lo elaborado a mano, no puede desencajar un cabecero de cama con cuerdas de algodón. Un tapete con combinaciones de lana se alineará a la perfección con un estilo étnico, una hamaca de soguilla o un portavelas revestido de yute darán un toque marino a ese piso de estilo náutico. O quizás un tejido que cuelga de una rama rustica podría revestir un espacio más bien cowntry. Así las posibilidades son infinitas y es solo cuestión de pensar a qué rincón queremos darle ese toque especial.



Si te interesa hacerte de una de estas obras o necesitas algo con medidas específicas, puedes hacerlo aquí mismo:


https://www.showinginteriorismo.com/macrame


Espero haberte podido ayudar y si tienes alguna duda o comentario no dudes en escribirme.

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